Rubias, travestis y ramoneras
»Por Gabriel Peveroni
Mario vaquerizo, al frente de nancys rubias, es una de las figuras que más brillan en la actual escena madrileña. fan total de alaska, no paró hasta llevar al altar a la reina de la movida. una historia de amor que empezó como agente de prensa y culminó en un glamoroso casamiento en las vegas y notas bizarras en revistas del corazón. en plan electropop, ya convertido en star, tomó prestado algo más que parte del vestuario y maquillaje de la diva… nada menos que el oficio de nacho canut, quien desde que apareció vaquerizo en escena comparte acciones en fangoria con el diseño de la banda travesti y ramonera más demente del pop-rock en nuestro idioma. no componen y no tocan, siguiendo por igual el ejemplo de milli vanilli y sigue sigue sputnik. la entrevista con mario fue en el lobby de un hotel de la gran vía madrileña, y sirve de pretexto para mostrar esa otra españa que corre en los márgenes de la cultura rock.
_¿Cómo se formó Nancys Rubias, que es una de las bandas claves del electropop español junto a Chico-Chica, Astrud y L-Kan?
_Estaba escuchando ensayar a Fangoria, que ensayan en la casa de Nacho, y me llamó Juan Pedro, que es Nancy Travesti, y me dijo: “¿Por qué no hacemos un grupo?”. Y le dije: “Pues la verdad que sí, viéndolos a ellos lo bien que se lo pasan, seguro que nosotros nos lo pasaríamos fenomenal”. Surgió de una forma muy espontánea y sincera también con nuestras limitaciones: Nancys Rubias nos consideramos el primer grupo autoprefabricado del pop español, porque no tenemos dominio de los instrumentos, desconocemos totalmente los acordes, las notas musicales, y no queremos componer. Lo que hacemos es rodearnos de la gente que verdaderamente tiene talento para la labor compositiva, como es el caso de Nacho Canut, que nos hace todas las letras, junto con su hermano Mauro, que nos hace las músicas, y junto con el productor Juan Carlos Moreno. Pero es básicamente eso. Nosotros nos sentimos unas rock stars y eso a veces la gente no lo entiende y piensa que es una pose. Pero no lo es, es la actitud más sincera. Y como tenemos la suerte, encima, de tener amigos que son genios, nos aprovechamos de ellos. Me preguntan por qué no compongo. Pues para qué componer si no tengo ganas, y a lo mejor tampoco tengo talento. Entonces, para hacer una canción mediocre, prefiero que me la hagan estos señores que me la van a hacer redonda y que a mí me gusta.
_¿Qué papel juega cada una de las Nancys en el grupo?
_Yo soy el cantante, la voz solista, que está siempre en directo. Lo demás es todo grabado, como en el disco. Como no sabemos tocar, no queremos engañar a nadie, y mucho menos hacer la tontería de poner el ampli con el cable para que piensen que tocamos.
_Sid Vicious hacía eso en 1977…
_Sí. Yo siempre digo que hemos dado una vuelta al revulsivo punk. Que te lo hagan los demás, pero bajo tu batuta.
_Ahí estaría el concepto Nancys Rubias…
_Ahí está lo de “auto-prefabricado”. Tú sabes que en los años ochenta, bueno, y desde los sesenta, todos…
_El primer disco de Mecano, por ejemplo, ¿quién puede decir que lo han tocado ellos?
_Ahí está el punto. Porque antes era el productor quien elegía a los integrantes y a cada uno le daba una labor. Nosotros somos al contrario: cada uno nos hemos asignado una labor dentro del grupo y nos dirigimos al productor.
_Lo primero que se me ocurrió como influencia, al escuchar el disco debut, fue Sigue Sigue Sputnik.
_Hombre, por supuesto. Han sido una gran influencia para nosotros. Ahora la gente habla mucho del electropop, habla mucho de la electrónica, y se habla como si fuera algo nuevo o que surge a partir de la década de los noventa. Pero no, la mezcla de música electrónica con rock ya estaba en Generación X, donde estaba Billy Idol. Y Tony James, que es el fundador de Sigue Sigue Sputnik, cuando hace la canción “Dancing with myself”. Para nosotros es eterna influencia.
_La guitarra eléctrica mezclada con la electrónica, no la electrónica tipo Kraftwerk…
_A mí los últimos discos de Kraftwerk no me interesan nada. Yo digo que la música electrónica… bueno, la música electrónica ya surge con Kraftwerk, que es del 74, 75. A mí lo que me gusta es la mezcla de la música de Elvis y la música electrónica. Esas guitarras y la imagen total. Nosotros con las Nancys creemos que la imagen es también primordial en un grupo. No solamente sirve tocar; hay que saber vestirse muy bien, y para nosotros saber llevar un tacón es más importante que tocar la guitarra.
_¿La escena del grupo es totalmente travesti?
_No. Nosotros no consideramos que seamos travestis. Hay una chica-chica que es Nancy Yo, que sale como si fuera una chica Ruth Meyer tocando un triángulo. Ella es chica-chica y es totalmente heterosexual. Después hay lo más parecido a dos chico-chicas: Nancy Travesti, que aunque se llame así no es travesti, pero que le encanta el mundo del travestismo como concepto, esa forma de reinventarse y de hacerse a uno mismo que es lo que lleva al travestismo. Después está la verdadera Nancy Rubia, que es la rubia y también es un chico-chica, que se llama Susy aunque es Jesús, pero tampoco es travesti, porque no se quiere hormonar. Después está el teclista, que es un chico-chico; él es gay. Y después estoy yo, que la gente me ve como si fuera maricón o gay por el hecho de ponerme tacones y tal. Lo que pasa es que mi ideal estético de hombre es Tommy Lee, es Prince, son las New York Dolls, que no son travestis, simplemente eran chicos heterosexuales, muy delgados y que usaban tacones para tener un mejor tipo. Entonces, no es travesti. Somos gente que viste mejor que la media. A lo mejor para otra gente seremos horrorosos. Y después, lo que sí tenemos las Nancys es un bagaje cultural, musical y estético muy amplio y eso lo plasmamos en todo lo que hacemos nosotros. Es decir, en nuestro disco te puedes encontrar desde una canción Sigue Sigue Sputnik hasta una rock años cincuenta, pasando por una siniestra o sonidos más glam, o una chochi music. Entonces aglutinamos todas nuestras influencias. Es decir, lo que hacemos es una copia descarada de las canciones que nos gustaría hacer a nosotros. Tenemos la suerte de que lo pasamos por nuestro tamiz, y por cierto tenemos a unas personas que lo hacen fenomenal.
_¿Cuál ha sido la respuesta del público y de la crítica hacia el concepto Nancys?
_No nos toman muy en serio, pero porque en España el ambiente es muy retrógrado. Y además yo tengo el “hándicap”, que para mí no es tal, de estar casado con Alaska. Entonces creen que este grupo es el capricho del marido de Alaska. Yo siempre digo que a mí no me están infravalorando al decir eso, sino a la gente de Dro y de Warner, que han decidido sacar nuestros discos. Entendemos, por ahora, que el grupo es minoritario. Pero a mí me gustaría que fuera masivo, porque me encanta lo masivo. Somos muy famosos, eso sí te lo puedo decir de verdad; la gente conoce muy bien a las Nancys Rubias. Nuestros vídeos los ponen bastante en las cadenas musicales.
_¿Tienen control total sobre los clips?
_Todo, todo. Mira: el primer vídeo se grabó aquí. Hay una terraza hermosa desde donde se ve toda la Gran Vía. Llamé al realizador y le dije: “mira, quiero que me pongas un luz muy blanca que nos queme toda la cara, y vamos a hacerlo ahí arriba”. Y tal. Yo no sé realizar, yo no sé montar, yo no sé dirigir, pero lo que hago es todo a la vez. O sea, que tenemos control en todo el proceso. Y eso es el lujo. Y además, vivimos la música como algo positivo, no como esos músicos que llevan de “ay, grabo la maqueta, me cuesta un montón llegar hasta arriba”. No. Es que para pasarlo mal tienes muchas cosas en la vida. También reconozco que soy un privilegiado, porque mi nivel de vida y mi nivel económico me permiten destinar un dinero para hacer un clip de Navidad estupendo y felicitar a todos mis fans, por ejemplo. Si no tuviera dinero o viviera de esto a lo mejor no lo podría hacer.
_¿Qué pasa con la escena electropop española?
_Hay una escena muy underground. Lo importante no es que sea más o menos masiva sino que exista. En el caso de Chico-Chica, ellos son un poco los pioneros.
_Son de Bilbao, ¿no?
_Sí. En el caso de Madelman, que es el “chico”, ha colaborado con Fangoria. Entonces, en el fondo no somos más de cien personas; o sea, la escena se reduce a unas pocas personas que hacen lo que quieren con un sentido muy lúdico. De todas formas, el problema que tienes de cara a los medios, es que se tiende siempre a etiquetar… Yo soy muy amigo de Madelman, soy muy amigo de La Prohibida, a quien admiro un montón y para mí es la mejor artista que hay, pero para mí, musicalmente hablando, la propuesta musical de Nancys no tiene nada que ver con la de Chico-Chica ni con la de Astrud… Lo que estamos haciendo con las Nancys es una revisitación de grupos que han sido famosos a nivel mundial. Es un concepto muy warholiano. Pero entiendo que el público masivo no está preparado. No quiere estar preparado, aunque tampoco es nada nuevo lo que estamos haciendo…
_Tal vez todo parta de que a las discográficas y a los medios no les interesa demasiado la cultura rock.
_Eso es cierto. Las discográficas y los medios no están interesados en absolutamente nada. Actualmente hay un gran desconocimiento de lo que es la cultura pop-rock. En mi caso, mi pensamiento es warholiano cien por cien, y eso lo llevo a mi grupo. Entonces, no sé. Yo estoy encantado, de verdad, porque me divierto mucho y las cosas van bastante bien. Y me encanta eso: que vengas tú de Uruguay y nos hagas una entrevista, porque me divierte y me encanta la promoción. Nos encanta la promoción. Yo creo que cuando haces un disco y tal, es porque quieres que lo conozca la gente. Y en nuestro caso no queremos transmitir ningún mensaje… El primer single de Nancys Rubias es una declaración de principios: “Somos chicas, estamos locas, somos ricas y famosas”.
_Tiene una cosa de auto-referencia como la tiene el hip hop. Chico-Chica también tiene eso.
_Sí, sí, entiendo. Es la actitud. Y eso sí que lo comparto. A lo mejor nos englobáis a todos, aunque musicalmente nos diferenciamos, pero estamos muy unidos por esa actitud, que es la misma.
_Que Alaska también lo hacía… en aquello de “Yo soy Alaska…”…
_“Yo soy Alaska, cubana, española y mexicana”. Desde luego. Después, yo no soy muy partidario de la teorización, de la intelectualización.
_¿Por qué elegieron versionar “Barbie debe morir”, de Los Intronautas?
_Cuando llegó la hora de hacer el disco pensé que hacía falta una canción como de grupo de rock, de rock estándar. Pero no tiene nada que ver eso de que las Nancys y las Barbies se junten; eso vino después con lo que nos preguntaban en los medios: “¿Por qué las Nancys, y no las Barbies?”. Además, te cuento, lo de Nancys Rubias salió –lo que también es prueba de lo espontáneo– de un chill out, a las ocho de la mañana, en que había un chico rubio y una de las Nancys le dijo: “Pareces una Nancy Rubia”. Fue así. Pero nada que ver con que nos guste la muñeca, porque además, por edad, nosotros no consumimos la Nancy.
_¿Cuál es la historia de la Nancy?
_La Nancy fue como la Barbie española, pero es de finales de los setenta. Yo nací en el 74, y los demás nacieron en el 79. Y el más mayor, que es Juan Pedro, es del 63, que es el que conoce más la Nancy. Pero lo de las Nancys nos lo inventamos. Me acuerdo bien cómo surgió lo del grupo. Ya te lo conté al principio de la nota. Decidimos hacer el grupo en abril del 2004, y en mayo ya estábamos dando nuestro primer concierto, que lo hicimos en unas fiestas que se hacían, que se llamaban En plan travesti. Grabamos cuatro canciones. Y en un principio, sinceramente, era una idea de “vamos a hacerlo para divertirnos porque queremos estar un día sobre un escenario, y a ver qué tal”. Y la gente se volvió loca, y estaba Miguel Ángel Sánchez, de Dro, nos vio, y dijo: “Oye, esto hay que sacarlo adelante”. Entonces nos metimos, hicimos unos conciertos más, sacamos nuestro disco y lo presentamos junto con Fangoria, aprovechando la gira Varieté, en el 2005.
_No es casual decir “quiero hacer una banda de rock”, recibir una llamada de teléfono… De algún modo la historia que cuentas es como hacer una instalación de arte, o algo más banal como un cumpleaños de quince.
_Es eso, desde luego. Quiero hacerlo bien, y cuando lo haga quiero pasármelo bien. Nosotros somos muy sinceros, de verdad. Porque la gente se cree que todo esto que decimos en las declaraciones son como una boutade, como una pose, y no es verdad. Yo creo que somos el grupo más sincero del mundo, pero porque somos así después en nuestra vida diaria también.
_¿Y cómo te enganchaste con Alaska?
_Nos enganchamos porque yo trabajaba en Subterfuge, haciendo prensa. Yo soy periodista y desde muy pequeñito empecé a publicar en Rolling Stone, en Tentaciones. Y en ese momento pasé a dirigir el fanzine del sello. Hicimos tres números con los cuales quedé muy conforme y que disfrutaba mucho hacer, y entonces me dijeron “estamos muy conformes contigo, pásate al departamento de Promoción en televisión de todos nuestros grupos”. Estando ahí trabajé con muchos artistas… Y ahí llegó Fangoria, a finales de los noventa. Y se quedaron encantados conmigo, y ella se quedó más que encantada. Y a los seis meses de trabajar juntos nos fuimos a casar a Las Vegas… y al volver de Las Vegas me echaron de la compañía de discos.
_¿Por qué?
_Pues yo digo que porque me casé con la estrella de la compañía. No…, tengo muy buena relación con ellos, son muy simpáticos y tal. Fangoria siguió dos años más con Subterfuge, sacó otro disco que fue Naturaleza muerta, pero ya Subterfuge se quedaba muy pequeño para Fangoria. Y yo, ya como manager, le planteé al grupo que consideraba que tenían que pasar a Dro. Y resultó ser el sitio perfecto, porque el éxito de estos dos últimos discos de Fangoria se lo debemos a Dro. Y en todo esto sacamos los dos discos con las Nancys.

