Canciones que me reconciliaron…
»Por Patricia Turnes
Canciones que me reconciliaron con el mundo (parte I)
Está de moda decir que las canciones pop o rock que escuchamos son las responsables de que nos pongamos tristes o de que tengamos un punto de vista distorsionado acerca del mundo en que vivimos. En mi caso, todo lo contrario: algunas me ayudaron a sobrevivir, otras me dieron respuestas acerca de los temas existenciales más diversos. Algunas las descubrí sola, otras me las presentaron. Sólo resta agradecer a estos gurús. Como dijo Abba: “Thank you for the music!”.
UNO_ “Quase sem Querer” (Legiao Urbana)
Prescripción: Para los que sienten que no encajan. No pierdas tiempo en preocuparte por demostrar nada a nadie. Sé tú mismo y así encontrarás el camino. Me lo enseñó un ex al que solía torturar con mis problemas existenciales. Una noche de invierno me abrazó y me hizo escuchar este tema como una medicina. Él sabía lo que hacía. Funcionó.
Letra: “Quantas chances desperdicei / Quando o que eu mais queria / Era provar prá todo o mundo / Que eu não precisava / Provar nada prá ninguém… (…) Já não me preocupo / Se eu não sei por quê…”.
DOS_ “Substitute” (The Who, en versión de los Ramones)
Prescripción: Para aquellas chicas que no quieren enfrentar la verdad… que ya no están más enamoradas de su novio. Es mejor ir de frente o te hará mal: ese chico que tienes delante es un placebo, un vil sustituto de todas tus fantasías románticas. Nunca será tu amor. Sólo sufrirás. Él se da cuenta, vos también. Patético. Así que… ¡dejalo ya! Como dice un libro de autoayuda: “Si está roto ¡no lo arregles!”.
Letra: “Substitute me for him / Substitute my Coke for gin/ Substitute you for my Mum / at least I’ll get my washing done.”
TRES_ “Darklands” (Jesus & Mary Chains)
Prescripción: Para los que sufren de una seria introspección y de problemas de sociabilidad y/o de inserción en el mundo. Te ayuda a darte cuenta de que no hay por qué estar en armonía. Sí, porque el mundo está jodido, es una pesadilla, y dormir hasta tarde no es un pecado. Si sos sensible, de vez en cuando vas a tener que visitar las tierras oscuras para hablar con tu propia alma caótica. Podés encontrar poesía en tu desesperación. Relajate y gozá. En vez de llorar, también podés tirarte en la cama, y después salir de tu casa vestido de negro, como diciendo “váyanse todos a cagar, no me importa ser como vos”. Este es el himno dark por excelencia.
Letra: “I’m going to the darklands / to talk in rhytm / with my chaotic soul / as sure as life means nothing / and all things end in nothing / and heaven I think / is too close to hell”.

