Alucinaciones digitales

»Siguen y seguirán ocurriendo arbitrariedades en la distribución cinematográfica
»La frase: “Uno es adicto, o nunca la probó”
»Tiempo de lectura: 2′37”

Siguen y seguirán ocurriendo arbitrariedades en la distribución cinematográfica. Nada en contra del señor Poroto –de quien se estrenó en Montevideo sus vacaciones en Francia-, pero resulta por lo menos decepcionante que Una mirada en la oscuridad (A scanner darkly), película del año 2006 de Richard Linklater, se edite directamente en dvd. Merecía pantalla grande.

Ni siquiera una vista miope y oligofrénica la intentó “vender” como un film de dibujos animados para adultos, género maltratado e ignorado si los hay. O mejor dicho, de rotoscopiado. Es decir, Linklater filma en digital, y luego un grupo de animadores dibuja y pinta encima. Lo mismo había sucedido con Despertar a la vida (Waking life), también de Linklater, del año 2001, editada en video con casi dos años de atraso.

Basada en la novela supuestamente más autobiográfica de Phillip K.Dick, editada en 1977, A scanner darkly no es una película de ciencia ficción sino más bien el relato, pasado a través de un filtro alucinógeno, de un grupo de adictos, o más bien de las paranoias que puede conllevar el consumo de drogas. Ya al inicio del film, se ve a Freck, (quizás el más afectado por la Sustancia D -una droga a la que “uno es adicto, o nunca la probó”, como dice el personaje interpretado por Robert Downey Jr.-), alucinando con insectos invadiendo su cuerpo, y luchando contra ellos tirándose insecticida y bañándose compulsivamente.

Durante toda la película estos personajes están retratados en todas sus actitudes defensivas, y en sus diversas susceptibilidades, armando el retrato más vívido y real de tóxicodependientes que haya dado la historia del cine.

Ambientado en un futuro cercano -“dentro de siete años”, se anuncia en el film-, narra la desventura de Bob Arctor (Keanu Reeves), un supuesto detective encubierto que, infiltrado en un grupo de drogones de la peor calaña, va sufriendo una progresiva pérdida de identidad. Ese viaje sin pasaje de regreso está visualmente expuesto en un traje que va mutando de persona a persona, y que Arctor está obligado a usar dentro del recinto policial para ocultar su apariencia física y voz a sus otros colegas.

Al igual que sucede con la artimaña del vestuario del protagonista, Linklater se ingenia para que la película juegue, desde su intrincada composición visual, y que sea un juego de escondidas con todos sus personajes. Nosotros, los espectadores, nunca vemos a los actores -que en un acierto de casting son interpretados por gente como Robert Downey Jr, Winona Ryder o Woody Harrelson, es decir, personas vinculadas a cierta mitología negra hollywoodense-, sino a sus alter-ego animados.

Esto lleva a que la apariencia física sea alterada, desdibujada, exasperada. Si bien un actor es un ente, una página en blanco que debe volverse personaje en cuanto la cámara echa a andar, Linklater lleva esto un paso más lejos. Vuelve a sus actores dibujos animados, con el suficiente juego para ser reconocidos, pero al mismo tiempo quitándole su aspecto verdadero y exhibiéndolos como manchas, literales alucinaciones dirigidas a provocar la conciencia relativa del propio espectador.

»Cinco estrellas
Una de las experiencias más perturbadoras -y al mismo tiempo negramente humorísticas- de los últimos tiempos. La noche del señor Lazarescu, de Cristi Puiu, narra la oscura peripecia de un hombre de 63 años, que es llevado a regañadientes por una enfermera y un conductor de ambulancia, de hospital en hospital, sufriendo ampliamente tanto el maltrato del personal médico como la inoperancia burocrática, para ser tratado de algo nunca realmente aclarado, pero que se parece tenebrosamente a la muerte pura.

Filmada con un estilo casi documental, la película trasciende las fronteras de ese mismo género y se vuelve radicalmente real, dando la sensación de ni siquiera estar filmada o actuada, sino simplemente existir, de ser un trozo de vida, y un trozo particularmente incómodo. Por una vez en la vida, eso parece, el premio mayor del Festival de Cinemateca ha sido acertado. La película de Puiu fue lo mejor de la muestra, y posiblemente lo mejor que veamos en el año.

»Mayo 2007

Dejá tu comentario

Home revista
Radios
  • » Pedro Cuevas en: Faena Top
  • » MAY en: Cómo conquistar al hombre...
  • » Gastón Pérez en: Planeta Lynch
  • » yaraj en: Cómo conquistar al hombre...
  • » poldark en: Hugo Díaz: Ramonero
  • » Cecilia en: Resistencia al otoño
  • » Alejandro en: Cómo conquistar al hombre...
  • » Pebete en: Martín y su orquesta alucinada
  • » Alejandro en: Cómo conquistar al hombre...
  • » hueso en: Hugo Díaz: Ramonero
  • Otros números
    Abril
    Mayo
    Busqueda
    Anunciamos