Tres-bui-tres
»Por Andrea Blanqué
Un juego de palabras está escondido en el título de la nueva novela de Henry Trujillo, como uno de los tantos secretos que se descubren en la historia.
Aquí Trujillo vuelve a presentar un mundo sórdido, de gente inmoral, pero el escenario esta vez no es la decrépita Aguada montevideana que aparecía en Torquator (novela inspiradora de la película La espera). Tampoco es el asfixiante clima del infernal pueblo chico Mercedes de Ojos de caballo.
En Tres buitres los personajes manejan autos por carreteras que parecen infinitas, en solitarios e inmensos escenarios. El espacio donde sobrevuelan los buitres y los personajes es Argentina y Bolivia, en su zona fronteriza, entre historias de contrabando, mafias, corrupción. Quien se introduce en ese espacio geográfico y en la historia terrible de una familia es Javier Michel, un muy joven uruguayo novato y rubio, cuyo único tesoro es su pasaporte, que se desliza entre las vidas de los otros a veces mintiendo, a veces siendo generoso, a veces atraído poderosamente por una chica oscura y sensual, tal vez enamorada de su propio hermano.
Corre sangre, como por lo general corre sangre en todas las novelas de Trujillo, un escritor potente de historias truculentas que no llegan a ser nunca una simple novela policial.
Tres buitres es entretenida, misteriosa, y su ambiguo final merece ser debatido entre amigos y fieles seguidores de Trujillo.
Tres buitres, de Henry Trujillo. Edita Alfaguara. Montevideo, 2007. 195 pág.
El nuevo sello Hum está pegando fuerte en diseño y cuidado del objeto libro, pero también en la selección de títulos que está publicando. El último volumen recoge tres relatos de Elvio Gandolfo, escritor argentino que hace tiempo que vive en Uruguay.
Mujeres es un título aparentemente claro, porque los tres protagonistas (hombres) se ven fascinados por seres femeninos atrayentes y peligrosísimos. En el primer relato, un empleado de ferretería termina enredado en una historia de sexo y pasión con alguien muy inhumana, mezcla de mujer y quizás de serpiente. En el segundo, el personaje principal es acosado por una mujer gordísima y pintarrajeada que le ofrece fotos pornográficas y de la cual no puede zafar. En el tercero, un gay en Buenos Aires va contra sus genes e instintos dejándose arrastrar por dos gemelas “negritas”. Y como no podía faltar, aquí también, al morbo de la sangre.
Mujeres, de Elvio E. Gandolfo. Hum Editorial. Montevideo, 2007. 92 pág.

