Patito feo
»Por Kira
Sé que suena duro y tal vez cruel. Lo sé. Pero cuando alguien me parece feo tengo que decirlo. Para mí, es así. La realidad indica que cuando te quieren presentar a un amigo y resaltan su condición de buena gente, de simpático, de divertido, están tratando de disfrazar la verdad más obvia: es feo y/o tiene muchos defectos.
Estoy en todo mi derecho de pensarlo y decírselo a todas las personas que me preguntan: “y… ¿qué te pareció?”. “¡FEO!”. Eso es lo primero que digo, y los ojos de quien me escucha se tornan de compasión y lástima por el otro, y de rabia por mí. Porque me consideran cruel. Pero si me preguntan, entiendo que están esperando una respuesta sincera. ¿Por qué inventar una excusa, si el motivo que me lleva a no querer salir o volver a salir con él es su condición de feo?
A veces pienso que los años me han vuelto una persona superficial. Pero también me reconozco honesta. A mí me han gustado tipos feos -nobleza obliga, admito que siempre han sido los menos; es más, creo que hasta lo escribo para redimirme-. Hablo de tipos que para mí son hermosos, pero que quizás objetivamente no lo sean. Sin embargo, lo primero que nos atrae de una persona es lo que vemos, su apariencia; nunca me he acercado a un tipo porque tiene cara de bueno o de inteligente, y a mí, muy por el contrario, nunca nadie se me acercó porque le parecía una muy buena tipa.
El tiempo hace que la forma de ser -la inteligencia, particularmente en mi caso- se torne lo más importante, un bien preciado, pero admitamos que no es lo que primero nos atrae de una persona.
Me cansé. Me aburrí de producirme para conocer tipos feos. Me pone incómoda la compañía de estos tipos. No me gusta que me vean con ellos. Y no quiero estar pensando en cómo haré para desaparecer de su vida y borrarlo de la mía ni bien nos despidamos. A veces salgo pensando que ir al encuentro de un sapo pueda tener algo de bueno, porque de pronto algún día me llevo la sorpresa de que lo que había era una príncipe. Pero no da resultado: voy con las expectativas muy bajas para maravillarme con lo mínimo. Y todo es siempre menos del mínimo.
Mi problema está, al contrario de lo que el mundo piensa, en que sé que coexisten en una misma persona el lindo con el inteligente, el simpático y el divertido; y como sé que es así porque tuve la dicha de haberme cruzado con muchos de ellos, sigo esperando hallar a uno de estos que quiera quedarse conmigo -al menos por un tiempo prolongado-.
Mientras, elijo estar sola. Tal vez porque entienda que, para mí, más vale sola que en compañía de un feo.


me pasa lo mismo! bue x lo menos no soy la unica ” cruel”
Me parece genial que se hable con honestidad, pq’ siempre si se resaltan los defectos sos un hijo de puta pero que…..hay que callarse la boca para complacer a la plebe, espero que halla mas gente como Kyra brutalmente sincera.
Y no sera que la fea sos vos?